La Prensa Libre

Columnistas Invitados

Columnistas Invitados

abril 16
11:47 2010

Por Magdalena Arroyo
Estudiante | Preparatoria Heritage en Rogers

Estoy apunto de graduarme. Vuelvo la mirada atrás y veo nuestra clase de graduación del 2010 despidiéndose, dejando generaciones de hispanos sin interés en involucrarse en el espíritu escolar. He discutido con algunos compañeros y he descubierto varios elementos que contribuyen a este problema.
Para ir a la universidad se necesita de buenas calificaciones y participar en actividades fuera del currículo escolar. Cuando digo que el estudiante debe involucrarse en actividades que no son obligatorias quiero decir que deberían participar en deportes, clases de arte o liderazgo, un club escolar, o ser un miembro activo en la comunidad.

He entrevistado muchos estudiantes sobre las razones por las cuales no están involucrados en sus escuelas. Una respuesta que se repitió fue que sus padres se negaban a dejarlos. Entiendo que hay padres que trabajan hasta muy tarde y no pueden llevarlos a sus actividades, pero hay muchos otros alumnos que los pueden llevar. Sé que los padres se preocupan que sus hijos vayan a cambiar sus prioridades, pero está comprobado que los estudiantes más involucrados tienen mejores asistencia y calificaciones. Al ser parte de un equipo, sus hijos son parte de una familia y están dispuestos a ir todos los días a práctica para no defraudarlos. Aprenden a asociarse con otras culturas y es una forma de descubrir nuevos intereses y valores. Al juntar diferentes habilidades los grupos contribuyen a un gran propósito: el sentir orgullo de sus éxitos. Muchas universidades buscan estudiantes hispanos con estas cualidades.

Nada de esto puede funcionar si al estudiante le falta el más importante atributo: la motivación. No es recomendable involucrar a los hijos en muchas actividades pues si presiona a alguien a que haga algo sin que él tengan deseos de hacerlo no será motivación sino presión. Deje que sus hijos encuentren sus intereses, así ellos descubrirán su fuerza de voluntad y motivación.

No estoy diciendo que los padres tengan toda la culpa, pues las escuelas también cometen errores. La mayoría de las escuelas apoyan la participación estudiantil pero creen que muchos de sus alumnos tienen tiempo después de clases para dedicar a estas actividades. Es cierto que varios de ellos si tienen tiempo pero, de acuerdo a algunos jóvenes, otros tienen poco tiempo para tales actividades por causa de sus trabajos o, en algunos casos, porque tienen que cuidar de sus hijos. Sería preferible que las escuelas dedicaran al menos media hora a la semana a los clubs escolares.

Entiendo que piensen que tal vez estoy analizando esto demasiado y que tal vez les estoy dando mucha importancia a estudiantes sin tiempo. Pero también quiero que ustedes entiendan que si este problema no se resuelve, puede causar segregación entre los alumnos hispanos y anglo-sajones. Al venir a este país, lo último que queremos hacer es distanciarnos de nuestras culturas. Mostrémosles que nosotros somos parte de esas culturas americanas entretejidas. Espero que al decidir venir a los Estados Unidos para darles una vida mejor a sus hijos, también trajeron la dedicación a sus futuro y al éxito.



Etiquetas
Share

Acerca del autor

egilreath

egilreath

pronóstico del tiempo

Weather Icon

Manténgase al día con las últimas noticias de nuestras aplicaciones móviles.


Consíguelo en el App Store

Disponible en Google Play

Actualización de las noticias