Jóvenes denuncian arresto y posible deportación de sus padres mexicanos

LPL 060117 A5 ARRESTO

Foto: EFE Francisco Duarte Jr., de 19 años enseña una fotografía de sus padres acompañado por sus hermanos: Yarely (12), Aracely Duarte (12) y Luis Duarte de 17 años.

Notimex

CALIFORNIA — La patrulla fronteriza arrestó y entregó para proceso de deportación a los padres mexicanos indocumentados de cuatro estadunidenses de entre 12 y 19 años de edad, quienes quedaron desamparados en National City.

De acuerdo con versiones de los adolescentes, su papá, Francisco Duarte, de Yoreme, Sonora, salió como todos los días a comprar un periódico a menos de 20 pasos de su casa cuando un grupo de patrulleros fronterizos encubiertos lo arrestaron.

La esposa de Duarte, Rosenda Pérez, de Veracruz, salió a averiguar qué sucedía y también fue arrestada.

Araceli Duarte, de 12 años, señaló que detrás de su mamá salieron ella y su hermana gemela Arely, y se encontraron con que los agentes tenían a su madre esposada sentada en el piso.

Llamaron a su hermano mayor, Francisco, de 19 años, pero los patrulleros le impidieron acercarse a su papá ya dentro de un vehículo o a su madre, a quien condujeron a otro auto.

“Es increíble cómo los agentes de migración pueden cambiar nuestras vidas en un momento”, dijo Araceli, “mis papás estaban con nosotros y un momento después ya no había nadie que se hiciera cargo de mis hermanos y de mí”.

Francisco, y Luis de 17 años, reprocharon que su país, Estados Unidos, les deje sin padres.

El matrimonio ha vivido en National City desde hace unos 20 años. Ambos se conocieron cuando vendían paletas de hielo en carritos por las calles de la ciudad. Con el tiempo Francisco padre abrió un negocio de venta de paletas al mayoreo. Con ese negocio han mantenido a su familia.

Mark Lane, asistente de abogado, y quien de inmediato comenzó a ayudar a los jovenes cuestionó que la patrulla haya desplegado un notorio operativo con varios vehículos y numerosos oficiales encubiertos para ir a detener a un matrimonio de 48 y 51 años de edad, sin antecedentes penales, quienes destacan como buenos padres, con hijos con buenas calificaciones y trofeos.

“Dirán lo que quieran, pero todo cuanto habían fallado fue en no tener todavía documentos y esperar una reforma migratoria”, dijo Lane.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *