Pastor hispano guía a toda su iglesia en Rogers

Fotos de José López Bribiesca/La Prensa Libre El Rev. Ramiro Lizcano, pastor de la iglesia metodista Grace United en Rogers, posa el martes 19 de julio en su oficina.

Fotos de José López Bribiesca/La Prensa Libre
El Rev. Ramiro Lizcano, pastor de la iglesia metodista Grace United en Rogers, posa el martes 19 de julio en su oficina.

Breybinda Álvarez

balvarez@nwadg.com

ROGERS — Un niño hispano del pueblo fronterizo de Donna, Texas, fue inspirado por el servicio a la iglesia de su propio padre y hoy día logró su sueño de ser pastor igual que él.

El Rev. Ramiro Lizcano, pastor de la iglesia Grace United Methodist en Rogers, tiene 30 años siendo pastor y dice que ha amado cada segundo de serlo.

Además, este año fue elegido pastor principal para servir tanto a los anglos como a los hispanos en su parroquia.

“Yo creo en lo que predico porque mi meta es escuchar a todos y no tratar de obligar o convencer a nadie a pensar como yo, así como ellos no pueden conseguir que yo piense igual que ellos”, enfatizó Lizcano, de 64 años.

Antes de ser el encargado de su iglesia, localizada en el 1801 S. Dixieland Road, Rogers, Lizcano no sabía qué hacer con su vida.

“A los 18 años estaba confundido y sin suficientes fondos para ir a la universidad,” relató Lizcano, quien se fue un tiempo al Cuerpo de Marines de EEUU, pero aún sentía el llamado a servir a Dios.

Lizcano, pastor de la iglesia metodista Grace United en Rogers, posa el martes 19 de julio durante una despensa de alimentos dentro de su iglesia.

Lizcano, pastor de la iglesia metodista Grace United en Rogers, posa el martes 19 de julio durante una despensa de alimentos dentro de su iglesia.

Se casó y comenzó a trabajar en el mundo de las finanzas, pero le contó a su esposa Alicia sobre ese llamado que sentía y ella lo apoyó para que se animara a seguir ese sueño.

Lizcano comenzó clases en la Universidad de Texas Tech en Lubbock para prepararse académicamente y a la vez sirvió como pastor estudiante local.

En 1994 se recibió con su maestría en teología con una concentración en estudios hispanos de la Universidad Metodista del Sur en Dallas.

“Es mi llamado de Dios, ayudar y servir”, expresó Lizcano. “Yo siempre quise ser misionero, pero nunca lo fui. Pero gracias a Dios todos los países han venido a mí — miembros en la iglesia de México, Perú, Venezuela, Chile.

“Me gusta aprender de sus costumbres y las diferencias entre las culturas de los diferentes países”, añadió. “Dios me mandó a Arkansas. Él quería que yo tuviera una conexión con la población hispana”.

El reverendo señaló que la transición de su servicio en inglés al español es fácil, que ningún grupo recibe más atención que el otro, y lo más imprescindible es que les demuestre que ellos le importan por igual.

“Cuando platico con los anglos no soy el más viejo y me cuentan sobre sus nietos, pero entre los hispanos sí soy el más viejo y me cuentan sobre sus hijos y la escuela”, reveló. “La única cosa que nos divide es el lenguaje”.

Lizcano ha estado casado por 40 años con 3 hijos exitosos.

Dijo que la menor se recibió de doctora de la Universidad de Stanford en California, el mediano tiene un negocio en Bentonville, y el mayor está por regresar de la Naval.

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