Soñadores emprendedores

José López Bribiesca

JLOPEZ@NWAONLINE.COM

 

 

Fotos de José López Bribiesca/NWA Media
Varios jóvenes del Noroeste de Arkansas solicitaron exitosamente el permiso de trabajo por acción diferida (DACA), y gracias a ello toman vuelo con sus planes profesionales. Juan Manuel Méndez, de 23 años, ya compró una taquería en Springdale y anhela terminar su título universitario.

Cambió para siempre el destino de miles de jóvenes en agosto de 2012. Aunque estos llegaron a EEUU de manera ilegal cuando eran niños, el gobierno federal se ha percatado de su potencial profesional.

Por eso, más de 300,000 jóvenes solicitaron el permiso de trabajo de acción deferida (DACA), el cual permite que trabajen, estudien, consigan número de seguro social, y reciban licencias de conducir.

En el Noroeste de Arkansas, cuatro jóvenes ya han sido

Ana Aguayo, 24, del Centro de Justicia para el Trabajador del Noroeste de Arkansas, obtuvo título universitario a pesar de su falta de estatus legal. Ahora con su permiso de trabajo, sus oportunidades profesionales se extienden.

aprobados por DACA,  relataron sus historias a La Prensa Libre y destacaron cómo planean emprender su camino profesional.

Juan Manuel Méndez, de 23 años, vino de Chihuahua, México y tiene 15 años en Springdale. A pesar de no haber tenido estatus legal hasta ahora, Méndez siempre ha tenido sus negocios desde joven, y ahora compró Compadres Taquería en el norte de Springdale.

Tony Malagón, 22, siempre ha buscado la forma de ganarse la vida sin estatus legal. Ahora ya sacó su permiso de trabajo y su identificación oficial, por lo que pretende hacer estudios post-secundarios y seguir contribuyendo a la sociedad.

Recalcó que este país no regala nada y que no se intimida ante la enorme responsabilidad laboral que significa tener su propio negocio.

“A eso venimos nosotros a este país: a trabajar”, indicó. “Y si tenemos la oportunidad de trabajar, hay que darle con todas las ganas”.

Méndez estuvo también estudiando economía y ciencias políticas en la Universidad de Arkansas,

Foto de cortesía
Juan Osorio, oriundo de El Salvador, está muy dichoso por haber recibido su permiso de trabajo.

pero como la colegiatura ha subido de precio, su enfoque por mientras es sacar su negocio adelante.

El permiso DACA le dará más tranquilidad para continuar tanto con su negocio con sus estudios, subrayó.

“Me va a beneficiar bastante porque me va a dar un poco de estabilidad”.

El permiso DACA le llegó el 18 de diciembre de 2012 a Ana Aguayo, de 24 años y oriunda de Jalisco, México. Dijo que fue como un sueño, ya que lo recibió tras un vuelo durante la noche desde Los Ángeles.

“Se sintió muy bonito en particular porque son nueve años de una batalla larga para tan siquiera ser reconocida como una persona que puede contribuir y que está desenvolviendo lo mejor de sí misma para ayudar, ya sea a la familia pero también dentro de la comunidad”, recalcó la residente de Springdale.

“El permiso me otorga la habilidad de sentirme más segura  y de saber que ahora más que nunca puedo destacar lo que ha sido la carrera o a lo que fui a estudiar a la universidad”.

Aguayo ya se graduó de la UA y ha tenido trabajo como activista del Centro del Trabajador del Noroeste de Arkansas, pero gracias a DACA, indicó que ahora puede superarse aún más, quizás estudiando una maestría en su carrera de periodista.

Juan Osorio, de 20 años y oriundo de Metapán, El Salvador, llegó hace 8 años a Rogers, y también planea estudiar más gracias a DACA. Terminó su título asociado en justicia criminal en NWACC, y ahora planea terminar su bachillerato.

Recibir el permiso fue algo enorme para él.

“Cuando yo vi que ya me dieron el permiso y había sido aprobado, yo sentí como si un millón de ventanas se me habían abierto y que por fin entró el aire y que por fin podía respirar en paz”, comentó. Añadió que inmediatamente recibió trabajo de 40 horas semanales en Walmart, y que este viernes por fin recibirá su licencia de conducir.

Tony Malagón, de 22 años y de Guanajuato, México, es como muchos niños que entraron ilegalmente al país. Llegó a los 2 años y no recuerda cómo fue vivir en México. No ha regresado. Ni recuerda cuándo llegó a Rogers tras una breve estancia en California.

Ahora con su permiso DACA, planea extender sus raíces en Rogers.

“Lo primero es buscar trabajo y hacer una carrera de lo que estoy haciendo, que es cortar cabello pero también me gustaría estudiar en el colegio”, expresó.

Igual que los otros jóvenes, Malagón no tuvo palabras para describir lo que fue recibir el permiso.

“Realmente sentí una euforia”, puntualizó. “No lo expresé mucho así por afuera con emociones, pero adentro ha sido como algo increíble”.

Llegó su permiso a finales de noviembre y sacó su seguro social en diciembre.

“Las puertas que se abran, hay que aprovecharlas porque antes, aunque uno tuviera oportunidades, no podía hacer mucho porque se podían meter en problemas con el gobierno”, Malagón indicó.

Los cuatro subrayaron que ahora pueden seguir con sus vidas con más tranquilidad y que están dispuestos a contribuir aún más a la sociedad.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>