Don Vasco: Arraigado a la justicia, educación michoacana

Glenna Pittman

Universidad de John Brown

 

La estatua de Don Vasco de Quiroga luce en el centro de Pátzcuaro, Michoacán, México, como recordatorio de su defensa del pueblo michoacano, sea indígena, mestizo o criollo.

Al leer la historia de Don Vasco de Quiroga, cualquiera podría creer que se trataba de un hombre compasivo. ¿Quién fue este hombre y qué hizo que impactó tanto, no solo a una comunidad sino a todo el estado de Michoacán en México?

¿Cómo es posible que alguien que vivió cientos de años en el pasado pueda seguir teniendo tanta influencia en el presente no solo en la gente de su país, sino también en los visitantes de éste?

¿Cómo es que la compasión y liderazgo de un solo hombre ha llegado tan lejos? Este es Don Vasco: obispo, líder de un seminario, líder de proyectos para motivar a los nativos de Michoacán y héroe de la gente indígena.

Morelia, la capital de Michoacán, queda cerca de un pueblo que se llama Pátzcuaro. En este pueblo hay muchas artesanías y es un lugar muy turístico.

En una plaza del centro de Pátzcuaro hay una fuente con la estatua de Don Vasco de Quiroga. Don Vasco se muestra con una barra en la mano derecha y con la mano izquierda extendida en símbolo de servicio.

Él fue un líder increíble en su tiempo. Ayudó a construir el Colegio Seminario de San Nicolás, antecedente de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Siempre consideró a los pobres, huérfanos, viudas, olvidados, y a los extranjeros como iguales.

A Don Vasco se le podría comparar con Bartolomé de Las Casas, el defensor de los indígenas durante la época de la conquista y colonia en América, ya que ambos lucharon por la defensa de los menos favorecidos.

Así como Las Casas, Don Vasco siempre pensó que los nativos debían ser valorados, defendidos, y vistos como gente digna y capaz.

Cualquier persona de cualquier región puede beneficiarse al aprender cosas de este hombre de Michoacán. Sus actos pueden dar una lección global. Esta lección sería que los menos afortunados deben ser cuidados, que la educación y su promoción es la clave para una vida exitosa, y que la diferencia que uno hace en su comunidad puede tener influencia incluso cientos de años después.

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