Hablando de Niños

Maren Schmidt

No viva en un ‘Mundo Mágico’

Maren Schmidt

Como padres la mayoría de nuestros temores sobre la protección de nuestros hijos incluyen situaciones que raramente ocurren. Pero mucho de nosotros tendemos a pasar una cantidad de tiempo  desproporcionado preocupándonos acerca de circunstancias que nunca ocurrirán, o planeando por perfeccionismo, ya sea en nosotros mismos o en nuestros hijos. Nuestros miedos y nuestras culpas nos mantienen rehenes en un mundo de fantasía, ‘Mundo Magico’.

Necesitamos crear expectativas reales para nosotros mismos, nuestros hijos y nuestras familias. Al preocuparnos  por  las cosas malas nos hacemos un prejuicio y creamos ansiedad   y  un riesgo de aversión dentro de nuestras relaciones. Tenemos que pensar en las formas de bajarle al ritmo, y crear rutinas que nos hagan descubrir que menos es más.

Las expectativas del tiempo.- Todos tenemos solo 24 horas en un día. Para algunos de nosotros, esas 24 horas están llenas de trabajo dentro y fuera de casa. Tengamos una vista realista de lo que podemos llevar a cabo en un día, y darle prioridad a esas actividades que harán que la vida en familia sea mejor y más tranquila. Tal vez eso significa que su casa no esté tan impecable como le gustaría. Las comidas serán simples. Las salidas sociales serán limitadas. Contrate ayuda si puede pagarla, y delegue labores a todos los miembros de la familia. Tómese el tiempo para ensenarle a sus hijos que ayuden con los deberes. Asegúrese de ofrecer tiempo para la familia y para actividades de uno-a-uno que expresan amor y cariño.

Las expectativas del dinero.- Si nos fijamos en las expectativas razonables, tenemos que ser realistas acerca de nuestro presupuesto. Nuestros hijos necesitan entender la diferencia entre lo que se quiere y lo que se necesita. Algunos expertos en organización dicen que la mayoría de las familias solo usan un 25% de los juguetes, ropa y otras cosas que tienen en sus casa. Deshágase del 75% que no usa. Uno de las creencias tiránicas de ese ‘Mundo Mágico’, es pensar que necesitamos todo eso. Nuestras posesiones, a su vez, se toman nuestro tiempo y nuestro dinero y con demasiada frecuencia no se suman a nuestra capacidad de expresar amor y cariño a los miembros de nuestra familia.

Nuestros hijos necesitan adultos que los amen y se preocupen por ellos. Ellos necesitan adultos que les ensenen habilidades importantes para la vida y les den una orientación moral. Los niños necesitan tiempo solos para averiguar  quiénes son y quienes quieren llegar a ser. Antes llamábamos  este tiempo sin adultos “tiempo de jugar.” El juego ayuda a desarrollar la resistencia, las habilidades sociales, así como fomenta un sentido de la propia existencia. El tiempo creado por ellos mismos en comparación con un horario creado por adultos,  permite a nuestros niños a pensar profunda y creativamente sobre la construcción de su propia persona, así como a aprender a auto-corregirse los errores.

Todos los niños son diferentes y tienen necesidades únicas. Cada familia es diferente, entonces una solución no es la mismo para todos. Aquí hay un ejemplo de unos cambios en una familia. Sylvia y Darren revisaron la forma en  cómo  gastaban su tiempo y dinero, y lo que esos cambios significarían en su bienestar personal y  en la relación con sus hijos, Aiden de 3 anos y Lily de 4 anos. Sylvia y Darren miraron sus gastos de casa, transporte, cuidado de los niños, lecciones extracurriculares, salidas a comer, juguetes y ropa; entonces decidieron que podían reducir sus gastos, para que uno de ellos se quedara en casa, o que ambos disminuyeran sus horas de trabajo. Lo cual parecía inicialmente impensable para ellos debido al momento económico por el que atravesamos. Su visión fue a largo plazo, y daba prioridad a hacer sus vidas mejores y más tranquilas. En su cocina Darren y Sylvia construyeron unos estantes de actividades para Aiden y Lily  que  contenían 20 proyectos, y los colocaron en una mesa para niños. Con menos dinero, pero  más tiempo, Sylvia y Darren fueron capaces de ayudar a sus hijos a aprender habilidades valiosas de la vida como cuidar de sí mismos, su hogar, y otros. Hubo tiempo para ofrecerles orientación moral, como también hubo tiempo para dejar que Aiden y Lily  cometieran errores, en vez de siempre estar en un horario establecido. Sylvia y Darren encontraron que su ‘Mundo Mágico’ de preocupaciones, culpas y miedos fue reemplazado con entendimiento.

 

Próxima Semana: “REUNIONES DE FAMILIA”

Hablando de Niños es una columna dedicada a los aspectos del desarrollo infantil escrita por Maren Stark Schmidt. La señora Schmidt fundo una escuela Montessori y una maestría en Educación en la Universidad Loyola en Maryland. Ella tiene más de 25 años de experiencia trabajando con niños, y está certificada por la Asociación Internacional Montessori. Se le puede contactar en maren_schmidt@me.com. O visite MarenSchmidt.com.

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