Hijos en malas compañías
Hilda Dorantes, Psicóloga
24 May 2010 en 10:13 am
Primero, entiendan que los niños necesitan sentir que encajan en su vida social. Al llegar a la adolescencia la necesidad de ser “parte del grupo” es más fuerte que a ninguna otra edad. Las amistades se estrechan y le ayudan a determinar quiénes son y hacia dónde van. Es muy probable que formen grupos pequeños, cada uno con su identidad especial, por ejemplo, los deportistas, los estudiosos, los hispanos, etc…
La influencia de los amigos se siente mucho más entre los grados séptimo y noveno. Durante esa etapa los amigos influyen sobre los gustos en música, ropa y peinados. Sin embargo, los amigos no reemplazan a los padres. Usted sigue siendo quien más influye en la vida de sus hijos, especialmente cuando usted tiene buena relación con ellos.
Aquí le doy algunos consejos que pueden ayudarle a guiar a su hijo a formar buenas amistades y a resistir la presión negativa de otros:
■ Conozca los amigos de sus hijos. Una buena manera para descubrir cómo son los amigos es llevarlos en carro a los eventos. Hablar con ellos le puede dar mucha información y, aunque no nos guste, hay que invitar a los amigos a la casa, así usted tendrá la oportunidad de saber de qué hablan los muchachos y cuáles son sus preocupaciones.
■ Dele tiempo libre a sus hijos en un lugar seguro para pasar un rato con los amigos. Las actividades son importantes, pero demasiado deporte puede resultar en el agotamiento. Su hijo puede desarrollar nuevas destrezas sociales y compartir ideas con sus amigos si usted le da tiempo libre para estar con ellos en un lugar seguro y supervisado por adultos. Vigile que su hijo tenga acceso a un celular o al menos dos monedas para hablar por teléfono.
■ Hable con su hijo sobre los amigos, amistad, y cómo tomar buenas decisiones. Es importante que usted hable con su hijo sobre cómo resistir la presión de los amigos que lo invitan a violar las normas y valores que usted les ha inculcado. Muchas veces vemos a nuestros hijos grandes, pero en su inexperiencia no saben qué decisión tomar. Yo siempre les digo “si algo les parece malo, lo más probable es que lo sea”.
■ Por último, enséñeles a sus hijos a decir NO, háblele de situaciones peligrosas. Por ejemplo, pregúntele a su hija qué haría si una amiga llega a una reunión con una botella de vino en su bolsa. Plantéele situaciones similares y juntos encuentren una respuesta.
Nadie dijo que era fácil ser padre pero un esfuerzo extra bien vale la pena.
Comuníquese con su hijo. Recuerde que ser papá es un trabajo de 24 horas, siete días a la semana, y para ser un buen padre se necesita tiempo, dinero y esfuerzo. Recuerda que tu familia es lo más importante después de Dios.